La prensa alemana no quedó indiferente al paso de PaGAGnini por Berlín. Esto es algo de lo que se ha dicho:

“No es necesario amar ni entender la música clásica porque ellos saben perfectamente cómo hechizar al espectador desde el primer momento y mantener su fascinación hasta el final de un modo maravilloso, sin palabras, únicamente con gestos, expresión facial y su magistral interpretación. Ríen, saltan, bailan sobre el escenario e interactúan con el público. Se ríen de los estereotipos habituales en conciertos de música clásica, como la atmósfera de seriedad, las maneras pomposas y el comportamiento de las estrellas. Humor “Slapstick” y música clásica: PaGAGnini muestra que una cosa no quita la otra.”